LA SOMBRA DE WALTER BENJAMIN

by - enero 04, 2019



Si estás por la Costa Brava tal vez no hayas pensado incluir Portbou entre tus planes. Se trata del último pueblo catalán dentro del estado español que para muchos puede pasar por desapercibido.

Sin embargo, si quieres entender el papel que tuvo la población durante la Guerra Civil Española o recordar las últimas horas del filósofo alemán Walter Benjamin antes de morir en este lugar, te recomendamos que nos sigas hasta esta población situada antes de llegar a la frontera entre Catalunya y Francia. Un recorrido histórico que no te dejará indiferente.






PORTBOU, ESPACIO DE LA MEMORIA
Portbou es una población fronteriza que ha sido testigo de dos de los exilios más relevantes del siglo XX: el primero tuvo lugar durante la Guerra Civil Española, un período en el que miles de republicanos escapaban hacia Francia huyendo de las tropas franquistas. 

El segundo exilio, de norte a sur, se contextualiza durante la Segunda Guerra Mundial, momento en que la villa acogía a todas aquellas personas que deseaban escapar del movimiento nazi, entre ellas, muchos judíos e intelectuales europeos entre los que se encontraba Walter Benjamin. 

Desde entonces Portbou, junto a La Jonquera, Agullana, La Vajol o Figueres, es considerado como un Espacio de la Memoria dentro del programa impulsado desde el Memorial Democràtic de la Generalitat de Catalunya con el objetivo de recuperar la memoria de la Guerra Civil, una lucha contra el fascismo de la Europa del siglo XX.

LA LLEGADA DE WALTER BENJAMIN

No cabe duda de que la estratégica situación fronteriza convertían Portbou en un objetivo claro de destrucción por parte de las tropas militares, ya fuera por tierra, aire o mar. Así lo demuestran los efectos devastadores que dejó la guerra en toda la población incluso 19 meses de haber finalizado, momento en que Walter Benjamin pisaba por primera vez la población empordanesa. De esta manera, el filósofo, al igual que muchas otras personas, cruzaba los Pirineos desde Banyuls con la finalidad de llegar a Portugal y poder embarcar hacia América en búsqueda de una nueva vida. Pero la situación dio un giro inesperado cuando la legislación española le impidió la entrada a la Península. Este hecho le hizo alojarse en una fonda del pueblo, vigilado por tres policías del régimen franquista que lo deportarían a Francia a la mañana siguiente con lo que esto suponía. Lo que nadie podía prever es que doce horas después de su llegada, Benjamín sería encontrado muerto en extrañas circunstancias.

El parte médico declara la muerte natural del filósofo, con el consiguiente entierro según rito católico en el cementerio local y bajo un nombre equivocado. Desde entonces mucho se ha especulado sobre el motivo de su muerte: algunos opinan que se suicidó con una sobredosis de morfina; otros hablan de un asesinato perpetuado por los agentes estalinistas. Lo que está claro es que a día de hoy todavía es un interrogante no resuelto y que fue silenciado durante décadas por el franquismo.



RECUPERANDO LA MEMORIA
En 1979 empezó el proceso de recuperación de la figura de Walter Benjamín a través de una amiga del filósofo con la colocación de una placa en el cementerio. Décadas más tarde, en 1994, la construcción del memorial Pasajes del escultor de origen judío Dani Karavan justo en la entrada del cementerio del pueblo, es una referencia clara a la filosofía de la historia de Walter Benjamin, por sus valores humanos y simbólicos, además de ser un homenaje a los exiliados. 

Karavan quería que no se olvidara el miedo de los que tuvieron que huir durante las dos guerras mundiales que devastaron Europa.

El monumento consiste en unas escaleras que descienden formadas por 86 escalones de los cuales 68 se recorren cubiertos por un túnel de acero de color ocre rojizo excavado en los acantilados del litoral de Portbou. El descenso nos lleva a toparnos directamente con una pared de cristal desde donde se contempla la inmensidad del mar percibido como una luz al final del pasillo que representa la libertad que Walter Benjamin había perdido. 

Es un monumento que nos invita a la reflexión, a ser conscientes de la cultura heredad y a no a dar la espalda a los acontecimientos ocurridos durante aquellos años de exilio. Una propuesta que ha contribuido a reforzar la imagen del paisaje de Portbou y su identidad.




RUTA WALTER BENJAMIN
Son muchas las personas que se sienten atraídas hasta Portbou para realizar la ruta Walter Benjamin, por una parte, la que lleva por las calles de la población y el cementerio y que consiste en visitar los siguientes lugares:
·         Fonda Francia: lugar donde se hospedó el escritor durante su estancia en la población. Se encontraba en la calle del Mar, aunque actualmente es un domicilio particular. Hay una placa en la fachada que recuerda que Benjamin pasó sus últimas horas de vida.
·         Monumento en memoria del filósofo, PASAJES: Situado frente al mar y justo al lado del cementerio.


·     Cementerio Portbou: Lugar donde se encuentra la sepultura de W.Benjamin. Actualmente sus restos no descansan allí, simplemente hay una roca en forma vertical colocada en el suelo y rodeada de vegetación, no es más que una lápida que le homenajea. Se ha convertido en lugar de peregrinaje en recuerdo a la barbarie.



·         Estación de ferrocarril de Portbou: No hay ninguna estación de tren en todo el país que pueda explicar tantas historias. La estación de Portbou presenta una red de vías que han dado paso a millones de viajeros. Fue construida en 1929 por el taller del francés Eiffel, autor de la popular torre metálica en París. 
    A pesar de no haber sido utilizado por el filósofo para llegar hasta la población ya que llegó a pie cruzando la Sierra de la Albera, sí que tuvo un papel importante durante la Guerra Civil Española y el exilio. Hoy en día la estación ya no tiene el escándalo de pasajeros que tenía a principios del siglo XX. De todas maneras, vale la pena acercarse hasta allí y recrear la historia de aquella época.



Como excursión complementaria, también se puede optar por realizar la ruta transfronteriza que imita el camino originario que Benjamin siguió huyendo de la persecución antisemita desde Banyuls (Rosselló) a Portbou (Alt Empordà). Un recorrido que atraviesa los Pirineos catalanes y que recuerda el último viaje de Walter Benjamin antes de morir.

Os animamos a dejaros atrapar por el alma de Benjamin.
Información práctica:
http://www.whokilledwalterbenjamin.com/pressdossier.pdf
http://walterbenjaminportbou.cat/es/content/el-darrer-passatge

Documental : Quién mató a Walter Benjamin



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