PALAU-SATOR Viajando al pasado

by - febrero 01, 2019




Aunque puede que este municipio pase muchas veces desapercibido para aquellos que pasan un fin de semana o sus vacaciones en tierras empordanesas, para el resto de turistas o autóctonos que tienen la suerte de descubrirlo coinciden que es una de las mejores joyas escondidas que tiene L’Empordà.

Y es que ya estamos comprobando a través de cada post que incluimos en el blog como esta comarca de gran belleza acoge no sólo playas hermosas, calas de postal o pueblos marineros con sus casitas blancas como si de un cuadro se tratara; sino que si nos alejamos un poco de su gran conocida Costa Brava comprobaremos como el encanto particular de L’Empordà también es gracias a pueblecitos tan auténticos como Palau-Sator, una villa situada en la plana empordanesa y a tan sólo 40 km de Girona. 










UN PUEBLO SIN AGLOMERACIONES

A pesar de que Palau-Sator no es el típico pueblo que incluye el turista en su ruta por l'Empordà, cabe destacar que es igual o más bonito que algunos de los pueblos vecinos que encontramos por la zona. Es más, si tuviéramos que destacar a Palau-Sator entre otros municipios diríamos que se distingue por no ser un pueblo inundado de tiendas de souvenirs y atracciones artificiales dirigidas al visitante, sino que aquí pasa justamente todo lo contrario. Palau-Sator conserva absolutamente toda su esencia, huyendo del turismo masivo y de la decoración de cartón y piedra que dan más la sensación de estar en un decorado que en un lugar donde reside gente. 


Sin embargo, esto no significa que te debas perder a los otros pueblos próximos a la Serra de les Gavarres que también se encuentran en el Baix Empordà y que quizás si puedan ser más conocidos, como son: Ullastret, famoso por su yacimiento arqueológico, Peratallada, Pals o Monells.

De todas maneras, Palau Sator es un pueblo de aires medievales que presenta un encanto especial que podremos ver reflejado en sus calles y casas empedradas, en las macetas y plantas que dan el toque de color y que plagan las puertas de las casas de los residentes, en los rincones mágicos de sombras que hipnotizan o en muchas de las ventanas que pertenecieron a otra época y que aún así se conservan en buen estado.


PASEANDO POR EL NÚCLEO ANTIGUO 



Adentrándonos en Palau-Sator nos daremos cuenta de qué manera el tiempo ha detenido su arquitectura, hecho que nos invita a visitarlo de una manera pausada para poder saborear así todo su esplendor. Así que lo mejor es que vayáis sin prisas porque el pueblo tiene unas dimensiones pequeñas y se puede visitar en una mañana o una tarde.

El punto de partida de este pequeño pueblo es la Plaça de la Font, desde donde podemos ver el antiguo safareig públic (lavadero público) y una torre de planta circular que conserva las aspilleras para las armas de fuego. 




Si vamos hacia la derecha encontraremos el recinto medieval amurallado que conserva a día de hoy las puertas de entradas. Entre ellas observaremos la famosa Torre de les Hores, una magnífica torre que sirve de principal vía de acceso al núcleo antiguo.  Se trata del portal sur que está intacto a pesar de los siglos transcurrido y fue declarado Bien Nacional de Interés Cultural. 



La Torre de les Hores es una torre de planta rectangular de construcción románica de los siglos X y XI que formaba parte del antiguo castillo de Palau-Sator. Por encima del conjunto de casas, sobresalen sus 20 metros de altura; y en lo más alto de su fachada, el reloj mecánico que da nombre a la torre, situado justo encima del antiguo reloj de sol y que se colocó desde sus inicios con una inscripción: “Només compte les hores serenes” (Sólo cuento las horas serenas). 




Si nos colocamos justo debajo de la Torre de les Hores desde la plaza y miramos hacia arriba comprobaremos como presenta un gran arco, varias aberturas estrechas y un campanario de una sola pared que corona el edificio. Ya una vez dentro del recinto, desde el otro lado, veremos como una escalera asciende hasta el campanario. 

Si cruzamos el portal y seguimos adentrándonos en el recinto, podremos ser testigos de los muchos elementos que se conservan de la antigua muralla, lo que nos permitirá hacernos una idea de cómo era la villa en la época medieval. 

Así mismo, también observaremos las casas edificadas con piedras durante los siglos XVII y XVIII, y restos del castillo con su torre del homenaje. 
El Castillo de Palau-Sator es un edificio de planta rectangular de estilo prerománico fechado en los siglos X y XI y que fue transformado en gótico posteriormente. Se halla justo en el centro de la población, sin embargo, su visita no es posible porque es de propiedad privada.


Otros espacios de interés que podemos encontrar en Palau Sator es la iglesia parroquial de Sant Pere, construida fuera de los muros del núcleo de la población. Se trata de una edificación protegida e inventariada dentro del Patrimonio Arquitectónico Catalán que fue construida en el período románico del siglo XIII. 

En cuanto a su estructura, el templo está formado por una única nave de ábside semicircular y dos capillas laterales a cada lado del siglo XVI-XVIII. Además, el muro con aspilleras que se encuentra justo al lado nos indica que sirvió de fortificación siglos atrás.

Como dato curioso, en Palau Sator existe el Museu Rural (gestionado por el restaurante Mas Pou) donde podrás descubrir y conocer como trabajaban nuestros antepasados y los cambios que han tenido lugar a lo largo de los años en la vida en el campo. Es la mejor manera para imaginar y comprender el mundo rural y el estilo de vida que tenía el pagès a través de las herramientas y maquinarias que utilizaban y que han sido coleccionadas por una familia del pueblo, actuales propietarios del museo. 




Museu Rural Palau Sator
A parte de disfrutar de un agradable paseo por el pueblo, también podrás disfrutar de la gastronomía local en alguno de los diversos restaurantes que encontrarás por la localidad. Y es que son muchos los interesados en la comida casera que utiliza productos ecológicos y de huerto que se acercan hasta estos locales para saborear la cocina tradicional, popular y de cercanía que ofrecen los restaurantes de Palau-Sator, un placer que cuesta encontrar en otros restaurantes, especialmente si eres de ciudad.

Por último, tampoco podéis marcharos de la zona sin recorrer las tranquilas carreteras del Baix Empordà para descubrir el resto de los pueblecitos que reúne el término municipal de Palau-Sator: Fontclara, Sant Julià de Boada y Sant Feliu de Boada. Explorando estos pueblos tendremos la oportunidad de descubrir su patrimonio arquitectónico religioso, acompañados siempre de la espectacular belleza del paisaje que los rodea y que los hace únicos.


Ahora es el momento de sacar vuestras propias conclusiones sobre este pequeño pueblo medieval. Una excursión para compartir en familia o con amigos que seguro que vale la pena, especialmente durante al atardecer cuando se pone el sol, un momento en que los colores que tiñen el horizonte protagonizarán la foto del día.







Si te ha gustado este POST seguro que también te gusta…









0 comentarios


Descubre rincones, secretos, leyendas,

paisajes e historias diferentes de l’Alt y Baix Empordà.