No podemos hablar de l'Empordà sin hablar de este genio transgresor, Salvador Dalí (1904-1989), descrito como peculiar, bizarro y máximo exponente del arte surrealista a nivel mundial. Un artista extravagante que supo hacerse mediático gracias a su ingenio y locura y que consigue dejarnos mudos a través de sus pinturas y obras de arte.

Para conocer la obra y figura del gran maestro Salvador Dalí recorreremos tres espacios significativos de la zona empordanesa: Figueres, Portlligat y Púbol, donde encontraremos la famosa ruta daliniana formada por el Teatre-Museu Dalí, la Casa-Museu Salvador Dalí y el Castillo de Púbol. Un territorio de apenas 40 Km2 que tiene los elementos que conforman el universo dalinianoA través de este recorrido comprobaremos la conexión que tenía Dalí por su tierra, Cataluña, especialmente con el Empordà, donde nació, creció y murió. Por eso es evidente que amó a estos paisajes igual que amaba a su mujer Gala, con la que estuvo casado cincuenta años hasta la muerte de ella.

En este lugar privilegiado lo real y lo sublime casi se tocan. Mi paraíso místico comienza en los llanos del Ampurdán, rodeado por las colinas de Les Alberes y encuentra su plenitud en la bahía de Cadaqués. Este país es mi inspiración permanente.




TEATRE-MUSEU DALÍ
(Figueres, ALT EMPORDÀ)



Se encuentra a unos 200 quilómetros de Barcelona, en la Plaza Gala-Salvador Dalí, 5 de Figueres, capital del Alt Empordà y ciudad donde nació el artista surrealista. Aquí empieza el primer vértice del triángulo daliniano. Este museo inaugurado en 1974 y considerado como uno de los museos más visitados de Catalunya y el tercero de España, no solamente acoge las obras del pintor, sino que se respira su personalidad por cada rincón, ya que fue diseñado y supervisado íntegramente por él durante los últimos años de su vida donde los protagonistas de su mente eran la locura y la fantasía. Así convirtió Figueres en la capital del arte.
Una vez nos plantamos frente al museo, vemos como se trata de un edificio surrealista de grandes dimensiones que fue construido sobre las ruinas del antiguo teatro municipal el siglo XIX, destruido en la Guerra Civil Española.

¿Dónde, si no en mi ciudad, ha de perdurar lo más extravagante y sólido de mi obra, ¿dónde si no? El Teatro Municipal, lo que quedó de él, me pareció muy adecuado, y por tres razones: la primera, porque soy un pintor eminentemente teatral; la segunda, porque el teatro está justo enfrente de la iglesia en la que fui bautizado; y la tercera, porque fue precisamente en la sala del vestíbulo del Teatro donde expuse mi primera muestra de pintura. 

Dalí estaba convencido de que aparte de sorprender con sus obras quería transmitir también con la experiencia del Teatre-Museu. Lo comprobamos en sus paredes de color rojo con los famosos panes de crostons, gran fetiche para el artista empordanés. Además, la Torre Galatea en honor a su amada y de origen medieval dónde dormía y trabajaba, las esculturas de huevos y los muñecos dorados lo hacen el objeto surrealista más grande del mundo. Está claro que su intención era hacer de cada espacio una obra de arte en sí.





Uno de los detalles arquitectónicos que más nos llaman la atención del Teatro es su cúpula reticular, entendida como una analogía morfológica y una expresión de un mundo de superficie transparente para conectar los universos exteriores e interiores. Aunque también nos puede parecer una imagen reticular aumentada del ojo de las moscas como si observáramos a través del microscopio.


El interior del museo acoge más de 1500 piezas únicas entre pinturas, dibujos, esculturas, grabados, instalaciones, hologramas, estereoscopias y fotografías. Algunas muy reconocidas como el homenaje a Mae West con su sofá-labios, Galatea de las esferas, Los atletas cósmicos o Galarina.

Cabe destacar las salas de exposición permanente Dalí·Joyas, inauguradas en 2001, donde se exhibe la pasión de artista con la orfebrería. En esta disciplina demostró su capacidad para diseñar y visualizar arte portable, la joyería. Estaba claro que su imaginería desbordante y asombrosa tenía cabida en cualquier medio que se propusiera. Entre las joyas que integran la colección destacan "El ojo del tiempo" (1949), "El corazón real" (1953), "El elefante del espacio" (1961) y "La persistencia de la memoria" (1949) (la versión en oro y diamantes del famoso cuadro en 1931).

A parte de las creaciones plásticas del artista surrealista, podemos también disfrutar de otras creaciones de otros artistas invitados a exponer en el museo, así como piezas de la colección privada del pintor de artistas consagrados que admiraba. Desde la muerte de Dalí en 1989, el edificio fue remodelado para albergar los restos del genio, situados en la cripta en el centro del Teatre-Museu.Todo esto y mucho más se puede observar en alguna de las visitas nocturnas que ofrece el museo en verano, cuando no existen grandes aglomeraciones de visitantes y el teatro toma un aire más misterioso.

Información práctica:
-La entrada al Teatre-Museu cuesta 14€, incluyendo la exposición Dali Joyas. Las reducidas son 10€.

CASA-MUSEU DALI 
(Portlligat, CADAQUÉS, ALT EMPORDÀ)





En el pintoresco pueblo de Cadaqués, a unos 35 quilómetros aproximadamente de Figueres, Dalí instaló su primer estudio de pintura, donde plasmaba en sus cuadros todo lo que admiraba mientras era azotado por tramuntanta, responsable de su completa locura, tal y como él decía. En este pueblo pasaba gran parte de su adolescencia, por eso no es de extrañar que se encontrara con el gran amor de su vida en 1929, Helena Ivànovna, conocida como Gala.

Me he construido sobre estas gravas: aquí he creado mi personalidad, descubierto mi amor, pintado mi obra, edificado mi casa. Soy inseparable de este cielo, de este mar, de estas rocas, ligado por siempre a Portlligat.

Desafortunadamente, el padre de Dalí no estaba a favor de la relación con la rusa, con lo que optó por echarlo de casa obligando al pintor a comprarse una pequeña barraca de pescadores donde se instaló con Gala, en la isla de PortlligatEste pueblo, muy cerca de Cadaqués, a 2 km, es el punto más oriental de España, en el Cap de Creus, y se encuentra aislado por una pequeña cadena montañosa, hecho le confiere una belleza especial. Fue en Portlligat donde Salvador Dalí acabó instalando su residencia taller durante los años de 1930 a 1982, formada por siete cabañas blancas de pescadores junto al mar que fue adquiriendo por etapas a medida que las iban dejando. Esto justifica por qué la estructura final de lo que es hoy en día es la Casa-Museu tenga una forma laberíntica. Aquí era visitado por celebridades como Buñuel, Walt Disney o los Duques de Windsor. No cabía duda que todos estaban enamorados del paisajes y escenarios que les brindaba Portlligat.

Desde 1997 la residencia habitual de Dalí y Gala acoge la Casa Museo de Dalí, un legado del artista donde demuestra que no solo entendía el arte en sus obras, sino también en su día a día. Diferenciamos entonces tres ámbitos: las estancias donde tenían lugar los momentos más íntimos de la pareja; el estudio de Dalí; y los espacios exteriores, destinados para la vida social.



Algunos ejemplos son la decoración Kitsch y las estancias extravagantes que conforman la casa, como el vestidor con el Oso Polar disecado, pasillos estrechos, desniveles, escaleras peculiares, el estudio con el caballete mecánico, los huevos blancos que coronan el grupo de casas, la sala oval o la cámara de los susurros, el vestidor de Gala, el Cristo de las Basuras, la piscina en forma de falo o su patio blanco con elementos de lo más surrealistas como los neumáticos de Pirelli o el sofá de labios rosa.



Una curiosidad a comentar es que Dalí presumía de ser el primero español en ver el sol debido a la localización de la residencia. Lo lograba a través de la sala amarilla donde había colocado un espejo para poder recibir los primeros rayos del sol durante el amanecer.

En resumen, es una visita totalmente personal y cercana, puesto que al invadir la total intimidad del artista se conecta mucho más con su forma de ver y entender la vida. Esto es posible porque cuando murió Gala, Dalí se trasladó al Castillo de Púbol, y la casa fue cerrada de un día para otro.


Información práctica:
-Es necesario reservar siempre.
-El precio de la entrada individual para la Casa y el Olivar es de 12€ y 8€ reducidas.
-Se puede visitar el Olivar únicamente.
-Acceso cada 10 minutos en grupos reducidos.
-Consulta aquí para más info.





CASTILLO DE PÚBOL
(Púbol, BAIX EMPORDÀ)



La última etapa de nuestro viaje por la vida de Dalí, y, por tanto, el tercer punto del triángulo daliniano finaliza en el Castillo de Púbol
En este pueblecito pequeño del Empordà con aire medieval, se encuentra el Castillo que se parece más a un palacio que a una fortaleza, y que Dalí regaló a su amada por su cumpleaños. El edificio data de la segunda mitad de siglo XIV y principios del XV, y fue comprado en 1968, aunque hasta dos años después Gala no se instaló en él, una vez se llevó a cabo la restauración.



La compraventa incluía las dependencias y un jardín de cuatrocientos setenta metros cuadrados donde Dalí hizo cavar una piscina con un conjunto escultórico dedicado a Richard Wagner. La idea era rendir culto a su esposa a través de una Catedral Galáctica.




Gala se ocupó de la decoración de las habitaciones, el comedor y de la sala, así como del jardín, dando como resultado un lugar austero, sobrio, con aire misterioso y con rincones de gran belleza como son los jardines con las estructuras de elefantes con las patas alargadas y delgadas. En resumen, una estética que recordaba a la amante del artista su procedencia aristocrática rusa.


Allí, la esposa del pintor decidió retirarse al cumplir los 76 años para poder descansar y refugiarse de la vida mediática hasta entonces vivida, hasta que murió en 1982. Pero antes estableció sus propias normas para entrar al Castillo: sólo se podía acceder con invitación. Incluso Dalí tenía que ser invitado formalmente para poderla visitar.
Te regalo un castillo gótico, Gala. Acepto con una condición, que solo vengas a visitarme al Castillo con invitación. Acepto, ya que lo acepto en principio todo a condición de que haya condiciones. Es el principio mismo del amor cortés.

Tras la muerte de la musa en Portlligat, Gala fue transportada, embalsamada y enterrada en la cripta del mismo Castillo, con un vestido rojo de Dior. Aunque hay otra cripta justo al lado que inicialmente estaba pensada para Dalí, finalmente el genio decidió ser enterrado en el Teatre-Museu en Figueres en 1989. Antes de su muerte, el pintor también vivió en el castillo, donde se puede ver el último estudio en el que trabajó. 

Desde 1996 el Castillo Gala Dalí es visitable, representando como una prolongación de Portlligat, concebido como un espacio destinado a su dama y a un ideal amoroso. En él se exhiben los vehículos que se utilizaban para los desplazamientos de la pareja hasta una colección de trajes de alta costura firmados por grandes diseñadores de renombre como Channel o Dior. Asimismo, la visita a este lugar significa embarcarse en un viaje para acercarse a la historia maravillosa y romántica que vivieron los dos amantes.

Información práctica:
-El precio de la entrada individual es de 8€  y la reducida de 6€. La visita guiada cuesta 10€.
-En temporada de verano se organiza las Noches de Gala Castell Gala Dalí de Púbol.
-Para más info consultar aquí.


Share
Tweet
Pin
Share

Descubre rincones, secretos, leyendas,

paisajes e historias diferentes de l’Alt y Baix Empordà.