Sabemos que por suerte Catalunya está plagada de Parques Naturales con fauna y flora tan dispares que los convierten en lugares únicos. 


L'Empordà, para no ser menos, tampoco se queda sin estos espacios naturales llenos de rincones maravillosos que te animamos a descubrir, siempre con una actitud respetuosa hacia el entorno con la finalidad de contribuir a su conservación. Sólo así, los que vienen detrás podrán disfrutarlos igual que vosotros en todo en esplendor.





PARQUE NATURAL ELS AIGUAMOLLS DE L’EMPORDÀ



El Parque Natural de Els Aiguamolls de L’Empordà con una superficie aproximada de 4.730 hectáreas de las cuales unas 825 son reserva natural integral estrictamente protegida, es la segunda zona húmeda de Catalunya.


Está formado por conjuntos de estanques, cerrados y prados inundables a la confluencia de los ríos Muga y Fluvià, por lo que constituye el escenario perfecto para ser el hábitat por una gran diversidad de fauna, especialmente los pájaros acuáticos. 

El parque se encuentra en la comarca del Alt Empordà y lo conforman los siguientes municipios: Castelló d’EmpúriesSant Pere PescadorPalau-saverderaPeraladaPau, Pedret i MarzàL’EscalaRoses y L’Armentera

Así mismo, el objetivo de esta área es conservar, mejorar y potenciar los sistemas naturales, y por el otro, hacer compatible la conservación con el desarrollo económico. Un ejemplo es la promoción de la recuperación y la creación de nuevos lagos dentro del parque, así como la preservación de las únicas playas vírgenes que aún quedan en toda la Costa Brava.

Antiguamente, Els Aiguamolls de l’Empordà ocupaban casi toda la llanura de la Bahía de Roses y el Baix Ter. De hecho, el macizo de Montgrí estaba aislado por las aguas, y cuando tuvo lugar el asentamiento de los griegos, lo hicieron entre las antiguas desembocaduras de los ríos Fluvià y Ter, donde posteriormente fundaron Empúries. 


Con el tiempo, la zona pantanosa fue desapareciendo a causa de la expansión agrícola. 

Sin embargo, la mayor consecuencia negativa que tuvo el Parque fue la derivada del urbanismo en el siglo XX, factor que supuso una gran degradación ya que muchas áreas desaparecieron y pasaron a ser núcleos urbanos. 

Por suerte, en el año 1976, se inició una campaña alertando del peligro y concienciando a la población de la importancia de la reserva natural. Posteriormente, el Parlament de Catalunya aprobó la Ley de declaración de Parajes Naturales de Interés Nacional y Reservas Integrales de Els Aiguamolls de L’Empordà, pasando a ser Parque Natural que conocemos todos hoy en día. Desde entonces el turismo y las actividades agropecuarias están presentes en este espacio natural.



En cuanto a la fauna, Els Aiguamolls es un refugio durante los periodos migratorios (febrero-junio y julio-octubre) y lugar de invernada, alimentación y de descanso de muchas aves debido a sus arrozales y otros cultivos, llegando a haber más de 300 especies. Entre ellas aproximadamente 82 especies lo hacen de forma regular, muchas también son protegidas convirtiendo el lugar en uno de los espacios más bellos de Catalunya con más variedad de aves. 


Algunos ejemplos que abundan son el pato real, la garza imperial, la cigüeñuela o la cigüeña blanca, entre otras. También han sido reintroducidas otras variedades, que habían desaparecido muchos años atrás, con la consiguiente recuperación. 

La época más adecuada para poder observar mayor número de especies es durante la primavera, en la segunda quincena de abril y los primeros días de mayo. En invierno, en cambio, Els Aiguamolls son visitados por numerosas aves procedentes del norte y centro de Europa.

Otros animales que destacan en la reserva son reptiles, anfibios, culebras y mamíferos como la rata de agua, la nutria, la comadreja, el turón, el zorro rojo, la gineta, el gamo, el topillo, la musaraña, el conejo, el jabalí o el murciélago. 


Tampoco podemos obviar la vegetación característica de la zona, singular debido a la salinidad y humedad del lugar y que aportan un valor biológico y paisajístico al Parque y a las dunas próximas a las playas.

Algunos lugares de interés dentro del Parque Natural de Els Aiguamolls son El Cortalet y Vilaüt. Desde aquí se puede realizar un recorrido que permitirá ver la gran diversidad de fauna (sobre todo ornitológica) que hemos comentado anteriormente. Además, se puede ir parando durante el camino para acercarse a alguno de sus 17 observatorios donde encontraremos detalladamente las especies que se pueden avistar.


Otra opción es hacer en bicicleta la Ruta dels Estanys (Ruta de los Estanques), una ruta circular de 32 km que empieza y acaba en El Cortalet y en la que se atraviesa una amplia diversidad de paisajes y ambientes, bosques, estanques, campos de cultivo, incluso visitar las dos ermitas más antiguas del Parque Natural.


Información práctica:
-El centro de información y oficina del Parque Natural dels Aiguamolls está en El Cortalet (Ctra de Sant Pere Pescador km 13.6).
-El precio del parking es de 5€. Si accedes en bicicleta es gratuito.

HORARIOS:
02.01 – 28-02. Cada día. 9 -16h
01-03 – 27.10. Cada día. 9 – 18.30 h
28.10 – 31.12. Cada día. 9 – 17:30h
01.01, 06.01, 25.12, 26.12: Cerrado

-Puedes consultar la web del Parque para visitas guiadas, itinerarios y otras actividades.
-Clica aquí para ir al Mapa del Parque Natural de Els Aiguamolls: 




PARQUE NATURAL MONTGRÍ, ILLES MEDES Y BAIX TER

Este Parque Natural se encuentra entre las comarcas del Alt y el Baix Empordà y ocupa aproximadamente unas 8.100 hectáreas, protegiendo zona terrestre y marina a la vez. 


Tiene tres zonas diferenciadas como su nombre indica, el Macizo montañoso de Montgrí, Els Aiguamolls del Baix Empordà que forman el rio Ter en la desembocadura en la Bahía de Pals (Baix Ter) y el archipiélago de las Illes Medes con su fondo marino de gran valor ecológico. 

Tras años de leyes restrictivas y de protección de los espacios, decretos aprobados para su conservación y preservación, normativas aplicadas y otros acuerdos gubernamentales, en el año 2010 fue declarado finalmente en el Parlamento de Catalunya Parque Natural con la aprobación de la Ley de Declaración del Parque Natural de Montgrí, las Illes Medes y el Baix Ter, con el objetivo principal de unificar la normativa de protección de los tres espacios que conforman el parque. 

El resultado es un paisaje único que está configurado por: un litoral con acantilados, calas y playas con fondos marinos espectaculares; un macizo que destaca en toda la comarca y que se levanta entre las llanuras aluviales del Baix y el Alt Empordà; y Els Aiguamolls que forma el río Ter. Se trata de un lugar único en Cataluña por su gran heterogeneidad por su singularidad y por el conjunto de factores geológicos, meteorológicos y humanos que han ido afectando al medio físico y natural del Parque Natural. 

Los municipios que lo comprenden son: Torroella de MontgríPalsBellcaire d'EmpordàPalau-satorUllàFontanilles y Gualta y L'Escala.





El primero de los espacios que incluye el parque es el Macizo de Montgrí con una extensión de 2.300 hectáreas. Es la separación natural entre las comarcas empordanesas Alt y Baix y es aquí precisamente donde se encontraron los restos más antiguos de la presencia del hombre en la región, concretamente hace unos 300.000 años durante el paleolítico inferior. 


Actualmente los restos de estas ocupaciones se hallan en el Museo de Arqueología de Cataluña y en el Museo del Mediterráneo en Torroellade Montgrí. Destacamos el Poblat de la Fonollera como uno de los primeros asentamientos ibéricos al aire libre en el Empordà.

La silueta del Montgrí nos recuerda a la figura de un obispo dormido y estirado con las manos encima de su pecho y con un anillo que representa al Castillo de Montgrí. Da la sensación que con la punta de los dedos de los pies quiera comprobar la temperatura de las aguas del Mediterráneo.

Los ampurdaneses, sea qué sea nuestro lugar de residencia, tenemos el castillo del Montgrí ante los ojos toda la vida. Solo tenemos que abrir una ventana o dar cuatro pasos para que se nos aparezca. Y lo curioso es que cuanto más lo miramos más nos gusta. No nos cansamos nunca de mirarlo. Y cuando estamos fuera del país lo llevamos en nuestra memoria más íntima, personal y callada. JOSEP PLA.

Además de la montaña del Montgrí (303m), encontramos también una meseta entre la plana baja del Ter y el Golfo de Roses. Así econtramos el Montpla (310m) y la montaña de Ullà (307m). 


Hay que destacar una duna continental en el lado este del macizo desde principios del siglo XX formada sobre todo por el desplazamiento de arena desde el Golf de Roses por la acción de los vientos del norte. 

La franja del litoral que se extiende a lo largo de 10 km está formada por acantilados espectaculares de casi 100 metros de altura y otros accidentes geográficos como calas e islotes. 

También cuevas y cavidades que fueron ocupadas en el paleolítico; más tarde, en el neolítico, como lugares de enterramiento. 

Y es que la gran situación geográfica hizo que se encontraran también evidencias de la época ibérica en diferentes puntos del Parque Natural, incluso de un cementerio romano en las Illes Medes, así como otras muestras de arte románico como La Iglesia de Santa Maria de Ullà del siglo XI. 

Posteriormente, la Edad Media nos ha dejado el imponente Castillo de Montgrí, construido por orden de Jaume II en 1294 pero inacabado en 1301, y que a día de hoy es el símbolo del municipio de Torroella de Montgrí: además, otros vestigios en la misma vila de Torroella como son la Ermita de Santa Caterina, la Iglesia de Sant Genís o la configuración urbanística del municipio, considerado como uno de los más importantes de todo el Empordà durante los siglos XIII y XIV. 

Por último, de la Edad Moderna se conservan edificaciones como la Torre de Montgó o la fortaleza napoleónica en las Illes Medes durante la Edad Contemporánea.



El segundo espacio del Parque Natural, el archipiélago de las Illes medes, está situado a 1.5 km de la costa, está formado por siete islotes y tiene una extensión de 21,5 hectáreas. 


Las islas representan una de las áreas más preciadas del Mediterráneo, tanto por la parte emergida como la sumergida, con la existencia de especies de animales y vegetales singulares con elevado valor ecológico. 

Su fondo marino lo componen comunidades de corales, praderas de posidonias, algas iluminadas y de penumbra, túneles y cuevas erosionadas por las aguas durante el paso de los años. 

En cuanto a su geología, sus acantilados altos y escarpados en vertical contribuyen a la gran belleza del paisaje desde la costa. Éstos también son resultado de los fenómenos meteorológicos de la región que obligan a la vez a la vegetación a adaptarse.

Por lo que a la fauna submarina respecta, en las Illes medes existe una gran biodiversidad gracias, en gran parte, a la gestión y regulación de la actividad humana. De esta forma, se prohíbe totalmente la extracción de cualquier tipo de recurso de la zona protegida, por lo que es el principal atractivo para muchos submarinistas procedentes del todo el mundo que se acercan hasta el lugar para observar especies que son poco comunes en otros sitios.



Para acabar, el tercer espacio que pertenece al Parque Natural son Els Aiguamolls del Baix Ter. Son un conjunto de zonas húmedas que ocupan la llanura del río Ter, situados en el litoral de la Bahía de Pals, en los pies del Montgrí y que pertenecen a los municipios de PalsL’Estartit Torroella de Montgrí.


Junto con la desembocadura del rio Ter y el cordón de dunas litorales de la Bahía y la llanura, forman un conjunto de hábitats de gran relevancia por su riqueza y biodiversidad. Así lo demuestran las lagunas del Baix Ter, las lagunas de la Pletera y les Basses d’en Coll. 

El Baix Ter, destaca por sus cultivos de arroz desde mediados del siglo XV, considerado como el cultivo más representativo de la zona, de ahí que Pals sea famoso por la producción de un arroz de calidad.

Actualmente todo este patrimonio se ha convertido en una atracción de primer orden de la arquitectura popular y del paisaje mediterráneo a nivel de Catalunya.


Información práctica:
Consulta más información aquí. 





PARQUE NATURAL SERRA DE L’ALBERA




La Serra de l’Albera es el nombre que recibe el tramo oriental de los Pirineos y que va desde el Pertús hasta el Mar Mediterráneo, formando parte de la línea fronteriza entre Francia y España. 


Dentro del Parque Natural existen cuatro picos principales: el Puig Nelós (1.257m), el Puig dels Pastors (1.167m), el Puig dels Quatre Termes (1.156m) y el Pico de Sallafrot (992m)

Con una extensión de 25 km de longitud, está situado en la vertiente sur del macizo de la Albera con dos áreas diferenciadas separados por el Coll de Banyuls: el área de Requesens-Baussitges y la del Sant Quirze de Colera. 

En la primera zona encontramos zonas más húmedas y elevadas con vegetación variada; en cambio en la segunda, la vegetación es más propia del Mediterráneo.

La Serra de L’Albera es descrita como un lugar de paso entre los pueblos y las culturas europeas y la península ibérica de la misma manera que ha sido también un lugar donde el ser humano ha dejado su huella. 


Los muncipios que se incluyen en el paraje natural son La JonqueraEspollaRabósVilamaniscleGarriguellaLlançàPort de la Selva y Colera

En estos municipos encontramos ejemplos del patrimonio del Parque como son: los monumentos megalíticos distribuidos en La Jonquera o Sant Climent Sescebes; el monasterio de Santa Maria de Panissars (siglo XI) del cual se conservan sus ruinas a día de hoy; o el monasterio benedictino de Sant Quirze de Colera (s.X) catalogado como una joya del arte románico catalán. 

En el término de la Jonquera dominan los restos del Castillo de Rocabertí, de un linaje nobiliario vinculado al condado de Peralada que tuvo un papel importante en la historia de Catalunya o el Castillo de Requesens con una arquitectura muy fantasiosa. 

En esta región también se encuentran las lagunas de la Jonquera con 30 hectáreas de superficie que acogen a diversas aves en épocas de migración y que está incluida en el Plan de Espacios de Interés Natural. 

En Garriguella, en cambio, subsisten las últimas poblaciones de tortuga mediterránea de la península ibérica, en el Centro de Reproducciónde Tortugas de L’Albera en el Santuario de la virgen María del Camp que se encuentra vinculado al Paraje Natural.

En cuanto a los cultivos, los más representativos son la viña y el olivo, muy arraigados en las comarcas del Empordà y con denominación de origen. Existen gran número de cooperativas vinícolas en la región y de productoras de aceite. 


Tampoco olvidamos la extracción del corcho gracias a las grandes superficies de bosques de alcornoque. 


Información práctica:
Más info aquí




PARQUE NATURAL CAP DE CREUS



Situado en la parte más oriental de la península ibérica (Alt Empordà) se encuentra una de las grandes maravillas naturales que tiene el Empordà: el Parque Natural de Cap de Creus, un espacio de gran importancia biológica, geológica y que seguramente no olvidarás por la belleza de sus paisajes: desde las espectaculares vistas desde sus acantilados de vértigo, sus calas escondidas de aguas transparentes, sus rocas erosionadas por el agua y el viento, sus bosques y prados de vegetación característica o hasta los municipios que conforman el parque: RosesPauPalau-SaverderaVilajuïgaLlançàEl Port de la SelvaLa Selvade Mar y Cadaqués, algunos con carácter marinero y otros que a día de hoy aún conservan el encanto de los pueblos de interior. 


El Parque Natural de Cap de Creus está formado por dos áreas diferenciadas: la terrestre que incluye los parajes naturales de Cap Gros-Cap de Creus, el de la Punta Falconera-Cap Norfeu y la Sierra de Rodes; y la marítima. 

Fue creado en el 1998 mediante una ley que protege el entorno terrestre (11.000 hectáreas) y su espacio marino (3.000 hectáreas), siendo el primer Parque marítimo terrestre del país.

El área terrestre nos ofrece una diversidad de paisajes que integran los dólmenes, castillos, acantilados, los viñedos que dominan las valles, y las colinas. 


En el mar, en cambio podemos disfrutar de islotes y arrecifes de bellas formas propios de un paraíso que parecen esconderse en su fondo marino. Además de su paisaje salvaje, variado y colorado, cabe destacar el patrimonio arquitectónico del parque entre los que se encuentran: el Monasterio de Sant Pere de Rodes, accesible desde la carretera de Vilajuïga o desde Port de la Selva, y desde el cual podremos contemplar el Golfo de Roses i el Cap de Creus; el Castillo de Quermançó en Vilajuïga; o el Dolmen de la Creu d’en Corbetella, considerado como el monumento megalítico más grande de Catalunya, entre otros restos arqueológicos. 

También los parajes de Portlligat y de la Tudela rodeados de una flora muy característica y calas de aguas limpias con bajo índice de contaminación, lugares que inspiraron a poetas y artistas de la zona, como a Josep Pla o al genio Dalí y que podemos comprobar a través de sus obras. Quizás la inspiración también era dada por la tramuntana, ese viento fuerte y enérgico del norte y muy presente en la comarca, presentando en ocasiones los 150km/h. Ello explica que sea uno de los factores que nos puede ayudar a entender la morfología de la costa.

Por otra parte, no dejamos de olvidarnos de la naturaleza de los fondos de roca y de sedimentos del parque, que ofrecen una amplia diversidad de hábitats para los organismos marinos, lo que supone una extraordinaria riqueza submarina. 

La climatología, especialmente la salinidad del agua y el viento, y la presencia humana han sido factores que han afectado en la vegetación del Cap de Creus. 


La gran parte del terreno son inmensos viñedos abandonado sostenidos por muros de piedra seca y que conforman un paisaje único con gran encanto.





La península del Cap de creus está constituida por rocas de una sierra que ser formó hace 400 millones de años. Debido a todos los procesos sufridos presenta una gran riqueza mineral a nivel local y mundial. 


De la misma manera, gracias su ubicación, es un lugar ideal para la observación de pájaros, un espectáculo digno de ver, especialmente en primavera y en verano durante la época migratoria. Uno de los miradores más impresionantes por su valor paisajístico es Mas Ventós, al cual se accede desde la carretera de Vilajuïga a Sant Pere de Rodes. 

Desde el Puig de Verdera, cerca del monestir de Sant Pere de Rodes, tendremos la oportunidad de disfrutar de un panorama que engloba el Golf de Roses, el Cap de Creus, Els Aiguamolls de L’Empordà, las montañas de la Garrotxa, el Paraje Natural de la Albera y los Pirineos con el imponente macizo del Canigó.

Algunos itinerarios recomendados son el que va desde Roses hasta la Cala Jóncols y que pasa por la Cala Montjoi, donde se ubicaba el famoso restaurante El Bulli de Ferran Adrià. 


En la costa Norte, se puede realizar el camino que va desde El Port de la Selva hasta Puig Gros. Y uno de nuestros favoritos es el que va hacia el Far del Cap de Creus, desde Cadaqués. 

Para otras excursiones, se puede contactar con las oficinas de turismo de los municipios que están incluidos en el Parque. Desde aquí hay diversos itinerarios de corta y larga durada pensados para ir a pie, en bicicleta, en familia…

También hay recorridos de diferentes temáticas y que combinan diferentes medios de transporte como los paseos en barca. Y para los escolares, actividades pedagógicas para la concienciación ambiental y la importancia de proteger y cuidar el parque de una manera especial.

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