Paseando por los pueblos del Empordà podemos apreciar como algunos de ellos han conservado gran parte de su pasado medieval. Nos estamos refiriendo a villas con mucho encanto que fueron grandes fortificaciones de la época y que a día de hoy aún conservan huellas de los siglos pasados, concretamente del período comprendido entre el siglo V y XV.

Aquí os proponemos algunos de los lugares más auténticos del Empordà con el objetivo de que tengas una experiencia 100% medieval. De esta manera verás que paseando por sus rincones retrocederás hasta los tiempos de los caballeros y las damas, los guerreros, las leyendas, las supersticiones y las temidas brujas.  





PERATALLADA


Situado en el Baix Empordà, a unos 40 km de Girona, es uno de los pueblos más conocidos de la Costa Brava, por eso no te asustes si llegas y ves muchos turistas perdiéndose entre sus estrechas y genuinas calles adoquinadas. Al fin y al cabo, es habitual ver cómo estos pueblos resultan una atracción para gran parte de los curiosos o veraneantes que pasan sus vacaciones en la zona. 



Verás que en Peratallada, a pesar de ser un pueblo muy pequeño, han proliferado varios restaurantes para tomar algo, comer/cenar, alertándote de su gran vertiente turística. Además, si quieres alargar la visita, puedes disfrutar de un gran fin de semana alojándote en unos de sus hoteles con gran encanto.

Paseando entre su calles, viajaremos definitivamente hasta la Edad Media por las peculiares características que presenta. 

La población de carácter señorial, custodiada por un castillo y su torre, está protegida por tres murallas y un foso. El Castillo se encuentra en medio del recinto amurallado y está construido sobre una base de roca. Consta de una Torre maestra de base rectangular y un muro que la rodea. 

Cerca del núcleo fortificado está el Palacio de Peratallada, formado por edificios de diferentes épocas. Se exhibe una arquitectura muy rural por todo su interior, de aquí el motivo por el cual te recomendamos que recorras el pueblo de una manera pausada, cruzando bajo los arcos y pasajes, y comprobando así, como el tiempo se ha rendido entre sus calles. Será una buena manera de retratar su encanto ya que está claro que resulta imposible no quedar hipnotizado por tanta belleza.




A la hora de aparcar, tendréis que dejar el coche en las zonas de aparcamiento fuera del recinto amurallado. Pero debes tener en cuenta que en temporada alta (fines de semana, verano, festivos) es de pago.


Información práctica:
https://www.visitperatallada.cat/




PALS




Podríamos describir esta ciudad como una ciudad medieval que se ha rehabilitado perfectamente desde 1946, de ahí su buen estado de conservación. 


Su núcleo antiguo, llamado Conjunto histórico del Pedró, es de origen gótico y está situado en la cima de la colina Aspre, a unos 5km de la costa. 

Pals fue uno de los primeros recintos de la comarca que se restauraron, obteniendo diversos premios como el Premio Nacional de Bellas artes o la Medalla de Honor del Turismo a Catalunya

Una vez entramos en su interior, podemos pasar horas recorriendo sus calles empedradas, observando los pequeños detalles de las puertas, ventanas y balcones de las casas que conforman el pueblo.



Lo más representativo es la Torre de les Hores, datada entre los siglos XI y XII y de estilo románico circular. Ésta formaba parte del antiguo castillo medieval, del cual actualmente ya no se conserva nada. 


Para curiosidad, de las ruinas del castillo se construyó la muralla de Pals y la iglesia de Sant Pere donde se mezclan los estilos barroco, romántico y el gótico en su ábside y puerta. 




Otros elementos relevantes son sus famosas murallas, de las cuales se conservan 4 torres cuadradas; la Torre d'en Rom, desde donde tendremos unas vistas espléndidas, la Torre de Ramonet, la Torre de Xinel·lo y Torre del Hospital.


Los visitantes no pueden marcharse del pueblo sin pasar por el mirador que lleva el mismo nombre que el escritor Josep Pla, donde se puede observar la plana del Empordà, la sierra de la Albera, el macizo de Montgrí, y en los días claros, el Canigó y las Islas Medes. 


Información práctica:
http://www.visitpals.com/es/




MONELLS





Es un pueblo con identidad propia que está situado en las dos orillas del río del Rissec. En la parte derecha encontramos una fortificación alrededor del castillo, del cual, desafortunadamente, a día de hoy sólo se conservan sus murallas románicas; y en la parte izquierda, el núcleo central alrededor de la Iglesia de Sant Genís del siglo XI, con una parte románica y otra gótica.







Recorriendo sus calles adoquinadas sentiremos en toda su plenitud un aire claramente medieval.



La plaza Mayor portificada de Monells es el escenario perfecto para tomar un aperitivo mientras nos imaginamos como debía ser la vida hace en aquella época. Luego podemos continuar indagando por sus calles estrechas, con rincones dignos de postal medieval, con puentes y casas de piedra, muchas adornadas con plantas que dan color a sus fachadas y puertas.

Cerca de Monells también podemos encontrar otros pueblos preciosos no tan conocidos para los turistas de temporada, tales como Sadurní de l'Heura i Cruïlles, Madremanya o Púbol, cada uno de ellos con una personalidad propia. 


Información práctica:
Web Ajuntament de Monells




ULLASTRET






En Su centro histórico, que se halla dentro del perímetro de las murallas perfectamente conservadas, podemos encontrar una lonja y una plaza gótica cubierta con vigas de maderas sostenidas por dos arcos apuntados. No cabe duda que se trata de un patrimonio arquitectónico muy importante. 

Otro legado medieval son los dos pozos públicos, actualmente inutilizados, que se encuentran en el recinto amurallado: uno está en la pequeña plaza que está al oeste de la Casa de la Vila, i el otro, en el extremo sur del Carrer de la Presó. 



Además, destacamos la iglesia parroquial de Sant Pere, una iglesia románica de planta basilical y con tres naves y tres ábsides, que ya aparece citada en el año 899.





Por otra parte, cabe mencionar que, en las afueras del municipio, se ubica unos de los yacimientos arqueológico más importantes de Catalunya. Se describe como una ciudad íbera que data del siglo VI a.c y que ha sido declarada monumento histórico-artístico. La visita consta de audioguía, y el tiempo necesario para visitar las ruinas es de 2-3h.




Información práctica:
Museo de Arqueologia de Ullastret



CASTELLÓ D’EMPÚRIES

Esta localidad del Alt Empordà está muy cerca de Empuriabrava, o lo que es lo mismo, de la Venecia catalana, por tanto, se halla en un enclave estratégico en la Costa Brava. 


Antes de dibujar la ciudad, debemos destacar que obtuvo la capital del condado de Empúries ya en sus orígenes medievales. Por tanto, ya podemos imaginarnos que el municipio está impregnado de muchísima historia, especialmente porque ha dejado un auténtico legado de restos artísticos y arqueológicos que han atraído la atención de estudiosos y que resulta de gran interés para los visitantes.




Como elementos a destacar del pueblo, tenemos la iglesia gótica del s.XIV, considerada como la Catedral del Empordà, la basílica de Santa Maria de Castelló d’Empúries. Situándonos justo delante, podemos dejarnos impresionar por la gran belleza que desprenden su campanar románico y su gran pórtico en el que se representa a los doce apóstoles esculpidos.








Otro de los elementos más relevantes es el Palacio de Condes, de estilo gótico del s.XV que a día de hoy acoge el ayuntamiento. Además, El Portal de Gallarda, junto con el puente levadizo que cruzaba el foso, muestra una de las 8 primitivas entradas que existían en la época para entrar al pueblo. 

Si continuamos avanzando hacia su interior, vemos que también cuenta con un Museo de Historia Medieval de la Curia-Prisión, s. XIV que alberga la antigua prisión medieval. En su interior se exhiben las celdas donde los mismos condenados de aquel entonces dejaron presencia de sus estados anímicos con escritos. Sin duda es todo un referente del Antiguo Régimen.



El Call Jueu (barrio judío) también forma parte del patrimonio del municipio. Nació en la primera mitad del siglo XII, donde se construyó la primera sinagoga. Más tarde, con la expansión de la población, la segunda sinagoga se ubicó en la calle de Les Peixateries Velles, aunque debido a las remodelaciones poco queda de aquella época.

Por otra parte, no podemos dejar de nombrar el festival medieval por excelencia de la comarca, “Terra de Trobadors” (Tierra de Trovadores) que se celebra el segundo fin de semana de septiembre.




En él se pueden admirar representaciones de oficios medievales, puestos de artesanía, un mercado medieval, y hasta torneos de caballeros. Durante un fin de semana el público puede ambientarse y participar en las diferentes actividades programadas y espectáculos dirigidos a adultos y niños.

Información práctica:

https://www.castello.cat/patrimoni-historic/ 



PERALADA

A tan sólo 7 km de la capital de la comarca del Alt Empordà, Figueres, se encuentra la villa de Peralada, justo sobre una pequeña colina. Podemos decir que fue una de los municipios empordaneses más importantes durante la Edad Media debido a la capitalidad que ejerció de un condado.




Peralada tuvo una primera muralla que databa de los siglos X- XI. Actualmente se pueden ver algunos vestigios como por ejemplo en la Plaça de Sant Domènec; en la Calle Sota Muralla, donde se ubica aún una torre de planta cuadrada; o en la calle Costa de les Monges, que era donde estaba la entrada al antiguo castillo.




En el siglo XIII se construyó la nueva muralla después de que la primera fuera destruida por un incendio. Destacamos a día de hoy la torre de planta circular situada dentro del recinto del Convent del Carme. Éste está compuesto por el Claustro y la iglesia, dos ámbitos visitables del Museo de Peralada

Otros elementos de la villa que nos trasladan a la época medieval son la iglesia románica de Santa Eulalia, el Portal del Compte, considerado como la principal puerta de entrada a Peralada, el Antic Hospital medieval, situado justo en la entrada del pueblo, el Convent de Sant Bartomeu, o la Plaça Gran, entre otros.




El pasado de la vida también se refleja en el Claustro Románico de Sant Domènec del siglo XII, del cual se conservan las columnas y los capitales de un convento de agustinos de la segunda mitad del siglo XI.


Información práctica:
http://es.visitperalada.cat/ 







Ahora ya conocéis un poco más de la historia medieval de la comarca del Empordà, por eso es el momento de llevar la teoría al terreno y ponerse en ruta. 


La suerte es que todos estos pueblos son pequeños y fácilmente visitables, conectados con las principales carreteras de la comarca. 

Por eso os animamos la hacer ruta en coche, en bici o a pie, descubriendo las historias que hay detrás de cada uno de ellos. Y que saboreéis cada minuto que paséis en sus calles, hablando con sus vecinos, perdiéndoos por sus callejuelas, ... o bien, tomando un aperitivo en sus plazas principales. Os aseguro que os parecerá que estáis en otra época.


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