Según el Idescat (Instituto de Estadística de Catalunya), son diez las zonas arqueológicas que pertenecen a las comarcas del Alt y el BaixEmpordà y que son consideradas como Bienes culturales de Interés Nacional. Entre estas diez, se encuentran Las ruinas de Empúries y el Poblado ibérico de Ullastret, principales yacimientos arqueológicos de la comarca y los más visitados en Catalunya. A continuación, os presentamos la historia y evolución desde los inicios de cada uno de los centros arqueológicos. Lugares que son visitados cada año por miles de turistas y que sirven a la vez de reclamo para las poblaciones de alrededor.



 

RUINES D'EMPÚRIES


Este yacimiento arqueológico es único en la península ibérica por el hecho de que en este lugar conviven los restos de una ciudad griega –el enclave colonial de Empòrion- con los restos de una ciudad romana –la antigua Emporiae,  que fue creada a principios del siglo I aC sobre las estructuras de un campamento militar romano instalado durante el siglo anterior.




No hace falta ser un erudito en el tema ni estar particularmente interesado en historia o arqueología para dejarse fascinar por todo lo que representa este recinto. Para ponernos en contexto: durante la primera mitad del siglo VI aC, los comerciantes griegos se establecieron en un pequeño promontorio situado en el extremo sud del goflo de Roses, la Palaia Polis (Sant Martí de Empúries), se trata del primer asentamiento griego. Posteriormente los emporitanos crearon un nuevo núcleo urbano, la Neàpolis, desde donde se podía controlar las instalaciones portuarias.  

Así crecía la ciudad griega de Emporion, cuyo significado es centro comercial en griego. Por eso acabaría convirtiéndose en uno de los puertos comerciales con más importancia del Mediterráneo y primer asentamiento griego en antiguo delta del rio Fluvià, y lo que es hoy en día Sant Martí de Empúries

El conjunto de Palaia Polis i la Neàpolis desarrolló su actividad hasta la presencia romana el año 218 aC, cuando del puerto emporitano fue utilizado como punto de entrada a la península por las tropas romanas en su lucha contra el ejército cartaginés. Fue entonces cuando Emporion cambió su nombre a Emporiae. 

Dada la gran belleza del paisaje y su posición estratégica, los romanos diseñaron un plan urbanístico como un tablero de ajedrez, construyendo un nuevo asentamiento romano detrás de la ciudad originariamente griega y que abandonarían en el siglo III dC. 

La población pasó a concentrase en Sant Martí d’Empúries, hasta que siglos más tarde, en la Alta Edad Media, Empúries se convierto en un pueblo de pescadores que fundaron la vila de L’Escala en el siglo XVI con las ruinas de lo que habían sido las ciudades griegas y romanas.

Cabe mencionar que en 1908 comenzaron las excavaciones arqueológicas con carácter científico, que curiosamente siguen durando a día de hoy. De hecho, como dato curioso se estima que sólo se ha excavado el 25% de la superficie de lo que representan las ruines d'Empúries.



Las excavaciones que ocupan 40 hectáreas se ubican a unos 2 quilómetros del municipio de L’Escala, y a unos 500 metros de Sant Martí d'Empúries, en un lugar privilegiado rodeado de playas y calas con gran encanto y con unas vistas espectaculares a la Bahía de Roses.

En resumen, Empúries constituye un elemento clave para poder entender la evolución del urbanismo griego y romano en la orilla del Mediterráneo.


Actualmente el yacimiento está formado por tres núcleos diferentes: Palaiapolis, Neapolis y la ciudad romana. Los elementos destacados son el museo monográfico, las murallas defensivas, el Templo de Asclepio (dios de la medicina), el templo del Dios Serapis, el ágora, el foro romano, los mosaicos, las pinturas y ornamentaciones que conservan numerosas casas y la muralla romana, entre otros. 

Se puede acceder al recinto arqueológico a través de un paseo peatonal que se inauguró en el año 1992 con motivo de la llegada de la antorcha olímpica de los JJOO de Barcelona, elegido Empúries por haber sido la puerta de entrada de los griegos en la península ibérica. 


Desde este bonito paseo se puede contemplar el espigón helenístico del puerto del siglo II-IaC construida poco después de la llegada de los romanos, y que se conserva excelentemente.



La visita al recinto se puede realizar por libre con una duración aproximada de 2h y 30 minutos, pero recomendamos tomarlo con calma para poder descubrir cómo eran sus casas, sus templos, sus mercados y sus tiendas. O incluso como imaginarnos el gimnasio y las tabernas alrededor del foro, edificaciones construidas para entretener a sus habitantes. El precio de la entrada al yacimiento, museo y con audioguía es de 5.50€.



Una alternativa a la visita por libre es realizar la visita teatralizada de la mano de sus habitantes, especialmente durante el fin de semana. El objetivo es acercar la historia para poder disfrutar en familia o con amigos de una experiencia diferente. Descubrirás y entenderás las costumbres y la vida cuotidiana de las sociedades griegas y romanas que vivieron en Empúries.  En este caso, el precio de la entrada es de 4€ para adultos y para menores de 8 años es gratuito. 

Otra opción es la visita al yacimiento y la entrada al espacio audiovisual del criptopórtico. Consiste en sumergirse en la antigüedad a través de la tecnología de la realidad virtual. La experiencia nos permitirá poder visitar el foro romano de la época con la ayuda de gafas y tabletas de realidad virtual por un precio de 10€ (menores de 8 años gratuito).

Si quieres saber más, actualmente Empúries constituye una sección del Museu d’Arqueologia de Catalunya que dispone de un centro de investigación, conservación, documentación y difusión permanente de su patrimonio arqueológico. Te animamos a encontrar toda la información relacionada con el museo o las excavaciones consultando su web.




CIUDAD ÍBERA DE ULLASTRET


El yacimiento arqueológico está situado en el Monte de Sant Andreu, en el término municipal de Ullastret, a unos dos quilómetros del mismo municipio de la comarca del Baix Empordà y a  25 quilómetros de Empúries.

Gracias a su excelente localización, desde lo más alto del monte podrás contemplar  grandes vistas del paisaje empordanés. 

Del total de los 17 yacimientos musealizados que forman parte de la llamada Ruta del Ibers impulsada por el Museo Arqueológico de Catalunya, Ullastret se considera como el mayor núcleo urbano de la cultura íbera que ha sido descubierto de esta civilización hasta el momento en Catalunya.

Los hallazgos más antiguos datan del siglo VI a.C., cuando la ciudad de Indika estaba defendida por una gran muralla defensiva de 8 metros de altura y de la cual todavía se conserva gran parte. 



En cuanto al interior del recinto, aún se pueden ver parte de la ciudad donde vivían unos 6.000 habitantes, formada por las viviendas de la que fue la tribu ibérica de la zona, los indiketas. 

Asímismo, Ullastret ejercía como capital de todo el territorio indiketa, que explotaba la agricultura, ganadería, las minas y canteras, convirtiéndose en un importante centro con gran intercambio comercial con las comunidades indígenas cercanas y con la ciudad griega de Empúries, con la que importaba y exportaba sus productos con los griegos y los feniciopúnicos.

Durante el tiempo que duró su asentamiento, los íberos establecieron una cultura propia que se traduce tanto en la estructura urbanística como en los rituales funerarios y en las diferentes actividades social que se llevaron a cabo. Incluso tenían escritura y cuñaron su propia moneda.

El primer poblado ibérico de Ullastret data de la primera mitad del siglo VI a.C., aunque se encontraron restos prehistóricos que no se conservan ya que las construcciones eran hechas de barro y madera. Durante la segunda mitad del siglo VI a.C. se reforzó la muralla con siete grandes torres. Más tarde, en el siglo IV a.C. el poblado fue ampliado hasta triplicar su superficie amurallada, con un plan urbanístico que se adaptaba a las condiciones del terreno. Así se crearon nuevos barrios con grandes casas pertenecientes a familias aristocráticas.

Con la llegada de los romanos, tiene lugar un proceso de transformación en el sistema de ocupación y explotación económica del territorio, hecho que llevó a un abandono forzado del lugar a principios del siglo II a.C.  

Afortunadamente, el hecho de que el desalojo fuera pacífico, ayudó al buen estado de conservación del poblado. (Algunos de los habitantes podrían haber acabado en alguno de los pueblos iberos de la región como son el poblado El Castell (Palamós) o Sant Sebastià de la Guarda)

Podemos decir entonces que el yacimiento arqueológico de Ullastret abarca desde la transición de la Edad de Bronce al Hierro hasta el asentamiento íbero pasando por la colonización romana. 

Durante la época carolingia, se construyó un castillo en la cima de la colina, actualmente desaparecido, pero del cual se conservan los restos de la muralla y las torres. Justo al lado, está la iglesia románica del siglo XI.



Actualmente, las excavaciones aún siguen en curso. De hecho, como dato reciente, uno de los hallazgos arqueológicos que descubrieron en 2012 fueron las cabezas cortadas de Ullastret. Quedaron al descubierto 15 fragmentos craneales humanos, dos de ellos eran cabezas enclavadas. Ésta era una práctica ritual de origen celta que consistía en exhibir la cabeza del enemigo vencido como un trofeo de guerra a la vez que se colocaban frente a las entradas de las viviendas para espantar a los malos espíritus.

Por otra parte, las últimas revelaciones del Museo de Arqueología de Catalunya acaban de concluir que la ciutadella ibérica de Ullastret tenía una hermana gemela de la misma época y a tan solo a 300 metros de distancia. Estamos hablando de la Isla d’en Reixac, lo que hace un siglo estaba envuelto de agua y actualmente son campos de cultivo. Hasta ahora se sabía que en esta zona cercana al yacimiento había restos de la época íbérica, pero lo que se ignoraba es que debajo había una nueva ciudad altamente poblada, dejando a Ullastret como una dipolis, una ciudad con dos cabezas.

En cuanto a la visita al conjunto íbero de Ullastret, se incluye una audioguía que reproduce las explicaciones del yacimiento, especialmente la última etapa de ocupación del poblado por parte de los indiketes en el Monte de Sant Andreu. Durante el recorrido se puede disfrutar de la estructura medieval que representaba la ciudad con la muralla ibérica más grande y antigua de Catalunya y sus torres circulares. Mientras caminamos y estamos atentos a la audioguía, evidenciaremos como la ciudad presenta varias calles en una distribución muy irregular, debido a condiciones de los desniveles de la montaña. 

En algunas de estas calles incluso se han encontrado empedrados de la última fase de ocupación que disponen de características similares a los localizados en Empúries, otra muestra más de convivencia entre ambas culturas.Podremos visitar las casas de planta cuadrada de las familias más modestas hasta los edificios de los íberos más pudientes; ser testigos de la vida espiritual de los habitantes con el descubrimiento de los templos del siglo IV y III a.C.; el sistema de recogida de agua mediante cisternas excavadas en la roca; y los almacenes para almacenar el grano, los silosPara acabar la visita nos acercaremos hasta el Museo monográfico de Arqueología de Catalunya de Ullastret donde podemos ver la evolución de las excavaciones arqueológicas y las prospecciones hechas en Ullastret y su entorno desde 1947.


Además, como visitantes podremos vivir una espectacular experiencia, recorriendo las calles de la ciudad ibérica de hace más de 2000 años gracias a una nueva sala de proyección inmersiva. Se trata de un espacio de 10 metros cuadrados donde el espectador puede ver en tres dimensiones las estancias, las calles de la ciudad ibérica y otros detalles de la comunidad, acompañado de una banda sonora con efectos de audio. Es una manera de acercarnos aún más a la historia de una forma más divertida. Otra opción es realizar la visita teatralizada "Els íbers d'Ullastret" de la mano de uno de sus habitantes, bajo inscripción previa. Descubrirás cómo se vestían, se alimentaban o a qué dedicaban su tiempo hace 2.300 años mientras paseamos por un entorno único.


Información práctica:

-El precio para adultos es de 4€. Incluye la visita al yacimiento y al museo y la audioguía para el público individual.
-Web Museu Arqueologia de Catalunya-Ullastret.

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